A pesar de sus valores ambientales de primer orden, a pesar de constituir un corredor natural que une la sierra con las campiñas y montes de La Mancha, el Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama es un espacio natural desapercibido. Sí que lo conocen y disfrutan los vecinos que habitan en los municipios que de Norte a Sur se extienden entre Galapagar y Batres, ya en la linde provincial con Toledo. Un total de 19 pueblos del Oeste de la región. Pero el resto de madrileños apenas tiene idea de su existencia.
Más aún desde el año pasado, cuando la creación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, por su nombre tan parecido, hiciera que el espacio que hoy visitamos se haya vuelto aún más desapercibido. Una pena, teniendo en cuenta, además, que este año se cumple, que no celebra, el 15 aniversario de su declaración.
» Leer artículo completo [El Mundo]
Situado en la zona del Gurugú en el municipio de Guadarrama (Paseo de las Acacias, 1), el Centro de Interpretación “Sierra de Guadarrama”, se constituye en punto de referencia obligado para todo aquel que desee conocer y disfrutar de los valores culturales y naturales que, el recién creado Parque Nacional.
El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama cumplió su primer año y eso hay que celebrarlo. Y si es a pie, mejor. Cinco rutas como propuesta, para conocer este entorno, de la mano del maestro Eduardo Martínez de Pisón, Catedrático Emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, escritor, montañero y director del Instituto del Paisaje. ¡Un lujo! Sin embargo, antes de emprender camino, conviene saber un poco más sobre esta joya natural.
Uno se va a una gran superficie, se coge un forro polar, unos pantalones y, en el mejor de los casos, unas botas y, como se ve pintas de montañero, el cabra tira al monte. José Eladio Sánchez, director de la Escuela Madrileña de Alta Montaña (EMAM), explica que la sierra de Madrid (y de España, en general) es mucho más dócil que otros sistemas montañosos y eso anima a que la gente se acerque más. Pero, continúa, «falta tradición montañera y hay una cantidad de intervenciones, sobre todo los fines de semana de buen tiempo, impresionante, que podríamos evitar atendiendo a tres cuestiones fundamentales: la formación, la experiencia y la anticipación».